productos directamente a nuevos consumidores.
Para quienes comienzan un negocio, estos espacios representan mucho más que un punto de venta. También permiten conversar con los clientes, recibir comentarios sobre los productos y conocer cuáles generan mayor interés.
Del mercado a las redes sociales
La experiencia presencial también puede complementarse con herramientas digitales. Muchos negocios utilizan sus redes sociales para anunciar dónde estarán presentes, mostrar nuevos productos y mantener comunicación con las personas que conocieron durante un evento.
Esta combinación permite que una venta realizada en un mercado pueda convertirse posteriormente en una relación de largo plazo con el cliente.
Además, comprar a productores y emprendedores de la zona contribuye a mantener parte de la actividad económica dentro de las propias comunidades.


